Hoi An es una de las ciudades históricas mejor preservadas del Sudeste Asiático y, para muchos viajeros, la más encantadora de Vietnam. Puerto comercial que prosperó entre los siglos XV y XIX como punto de encuentro de mercaderes japoneses, chinos, holandeses, portugueses e indios, la Ciudad Antigua de Hoi An acumula en sus escasos kilómetros cuadrados una densidad arquitectónica y cultural sin equivalente en la región: casas-tienda japonesas con techos curvos, salones de la asamblea chinos con dragones de cerámica en las fachadas, un puente cubierto construido por los japoneses con un templete hindú incorporado por los comerciantes indios, callejuelas de adoquines que el río Thu Bon inunda en temporada de lluvias y que los habitantes han aprendido a convivir con el agua durante generaciones.
Al caer la noche, cuando se apagan las luces eléctricas y miles de faroles de seda de colores iluminan los edificios del siglo XVII y el reflejo se multiplica en las aguas del Thu Bon, Hoi An se convierte en algo que ninguna fotografía —por perfecta que sea— consigue transmitir del todo: la sensación de estar en un mundo que existe fuera del tiempo, donde el siglo en que vives importa menos que la calidad de la luz y el olor del incienso mezclado con pho.
Consejo de experto: El Festival de Linternas de Luna Llena (Hội An Phố Cổ), celebrado el día 14 de cada mes lunar, transforma la Ciudad Antigua en algo verdaderamente mágico: a las 19h se apagan todas las luces eléctricas, y los edificios, callejuelas y el río quedan iluminados únicamente por faroles de seda y barquitas con velas flotando en el agua. La ciudad se llena, pero la atmósfera vale la aglomeración. Planifica tu viaje alrededor de uno si puedes.
La Ciudad Antigua: Arquitectura de Encuentro Cultural
El Puente Japonés Cubierto (Chùa Cầu), construido por la comunidad japonesa a finales del siglo XVI, es el monumento más fotografiado de Hoi An y uno de los más singulares del Sudeste Asiático: un puente de madera con tejado, con un pequeño templo empotrado en su pared norte dedicado a la deidad de las tempestades y los terremotos. La estatua de un perro en un extremo y un mono en el otro marcan los años de inicio y fin de su construcción. El puente conectaba el barrio japonés con el chino, y su presencia es el símbolo más elocuente de la vocación multicultural de Hoi An.
Las Casas Antiguas de Comerciantes abiertas al público con la entrada a la Ciudad Antigua muestran la evolución de las fortunas familiares a lo largo de generaciones. La Casa Antigua Tấn Kỳ —doscientos años de antigüedad— acumula capas de influencia japonesa, china y vietnamita en su estructura: vigas de madera encajadas sin clavos según técnica japonesa, azulejos chinos en el patio, y viguetas de tejado decoradas con motivos vietnamitas. La familia que la posee lleva siete generaciones en las mismas habitaciones. Hay algo profundamente conmovedor en esa continuidad.
Los Salones de Asamblea Chinos
Cada comunidad china que se estableció en Hoi An construyó su hội quán —un salón de asamblea que funcionaba como templo, casa del clan y centro social. El Salón de Asamblea Fujian (Phúc Kiến) es el más espectacular: su fachada de cerámicas policromadas, su fuente central con dragones, y su sala principal dedicada a Thiên Hậu (la diosa del mar protectora de los marineros) crean un espacio de una riqueza visual abrumadora. El Salón de Asamblea Cantonés destaca por la calidad de sus tallas en madera. Cada salón refleja la estética específica de la provincia china de origen de sus fundadores.
Linternas, Noche y Magia Flotante
Hoi An después del atardecer es una experiencia sensorial diferente de la ciudad diurna. En el mercado nocturno de la Isla An Hội (cruzando la pasarela peatonal desde la Ciudad Antigua) se venden faroles de seda, artesanías y comida callejera en un ambiente festivo y colorido. En el paseo fluvial, los vendedores ofrecen barquitas de loto con velas (10.000-20.000 VND) para lanzar al Thu Bon: el ritual de soltar una barquita iluminada en el río es sencillo y genuinamente emotivo, especialmente en noche de luna llena.
Los talleres de fabricación de linternas de la Ciudad Antigua ofrecen clases de dos horas donde el visitante aprende a construir la estructura de bambú y cubrir el farol con seda. La tradición artesanal de los faroles de Hoi An tiene siglos de historia y los mejores talleres de producción artesanal se encuentran en los márgenes de la Ciudad Antigua, menos turísticos que los del centro.
Gastronomía: Los Platos de Hoi An
La cocina de Hoi An es distinta de la del norte y el sur de Vietnam: más concentrada en sabores específicos del lugar, con platos que son genuinamente irrepetibles fuera de la ciudad. El cao lầu es el más icónico: fideos gruesos y ligeramente correosos (elaborados con agua de un manantial local y ceniza de madera específica, lo que les da una textura única) con cerdo asado, tiras crujientes y hierbas frescas. Cada restaurante local tiene su preferida entre las familias que hacen cao lầu de generaciones. Los puestos del Mercado Central Hội An son el punto de referencia.
Las albóndigas de rosa blanca (Bánh Bao Vạc) —empanadillas traslúcidas cocidas al vapor con forma de rosa, rellenas de gambas— son delicadas, hermosas y deliciosas. Las hace una sola familia, que mantiene el monopolio de la receta original; se sirven en restaurantes de toda la ciudad pero proceden de un único taller familiar.
El bánh mì de Hoi An tiene fama de ser el mejor de Vietnam. Bánh Mì Phượng en la calle Phan Châu Trinh lleva décadas sirviendo el sándwich que Anthony Bourdain llamó “el mejor bocadillo del mundo”: baguette crujiente, paté, mayonesa, jamón vietnamita, hierbas frescas y salsa picante. La cola a primera hora de la mañana forma parte del ritual.
Guía Práctica de Hoi An
Cómo llegar: El Aeropuerto Internacional de Da Nang (DAD), a 30 km, es el más cercano. Taxi desde el aeropuerto: unos 350.000 VND (15 euros). Da Nang tiene vuelos directos desde Singapur, Kuala Lumpur, Bangkok y Seoul, y conexión fácil con Hanói y Ho Chi Minh.
Mejor época: Febrero-abril (seco y fresco) y agosto-septiembre (caluroso pero manejable). Evita octubre-noviembre: la temporada de tifones trae inundaciones que afectan a partes de la Ciudad Antigua.
Transporte local: La Ciudad Antigua se recorre a pie. Alquila bicicletas (15.000-30.000 VND/día en cualquier alojamiento) para llegar a las playas. Grab (taxi de aplicación) para distancias mayores.
Presupuesto: Comida callejera: 30.000-60.000 VND. Restaurante sentado: 100.000-300.000 VND. La entrada a la Ciudad Antigua (5 sitios de tu elección): 120.000 VND. El alojamiento en guest house de calidad: desde 250.000 VND/noche.